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Vol 1. • Act XX -20- •「Overgrowth Level」




Los ánimos parecían haberse calmado un poco, después de explicar la situación a Yun se le asignaría un castigo por los bienes destrozados además de todos los problemas ocasionados. Estaba más que claro que no saldría con una palmada en la espalda.

― Geez, ya dije que lo siento. ¡No fue culpa mía!

A pesar de que estaba todo más o menos aclarado, la gente había creado una desconfianza con la princesa y su esclavo a raíz de aquél incidente. Ambos se subieron al carruaje acompañados de cuatro guardias que les seguían montados en lo que el joven aprendiz de Rey demonio pensó que eran caballos.

― "Antes de que se me olvide..."

Yun trató con todas sus fuerzas de contactar con Klar, si estaban conectados por Vínculo deberían ser capaces de comunicarse sin necesidad de tener que estar en un rango relativamente corto. Efectivamente esto funcionó y pudo hablar con su ser invocado.

― {Maestro, ¿cuánto más debo aguantar?}

― "Haa... Cesa la orden, se aclaró el malentendido."

― {Como maestro desée.}

― "Antes de nada, ¿soy yo o te comunicas mejor que antes?"

― {Klar se alimenta de conocimientos de Maestro para evolucionar y mejorar. Mientras más tiempo permanezca en mundo terrenal, más información soy capaz de asimilar.}

― "¿Es eso el por qué cuando te invoqué no eras capaz de entenderme? Como sea, ya has cumplido, por favor cesa la invocación."

Con esta orden, un pequeño mensaje apareció en la retina de Yun.

「Efecto negativo añadido: Escasez de maná (básico) 」

Ignorando el pequeño cartel informativo, el joven aprendiz se giró hacia Yukia mientras el trote del carrusel iba haciendo que su pequeño cabello temblara al compás del adoquinado suelo. Aun estando sentados en zonas opuestas dentro del pequeño carro, las dos pequeñas ventanas dejaban entrar una luz pálida resultante de las lunas que adornaban aquella noche tan mágica.

― Estaría bien que me dijeras algo sobre todo esto. Quiero decir, ¡casi me matan! ¿No merezco por lo menos algo de información?

― Si mueres, contrataré a otro. Nada debe importarte, al fin y al cabo solo eres un gusano que sigue las órdenes de su dueña como todos los demás.

― ¿Hay alguna razón por la cuál me trates como si fuera un paño sucio dejado secar al sol?

― Eres un esclavo, conoce tu lugar.

La princesa miró hacia la pequeña ventana situada a su derecha, las dos lunas de Myriad saludaban con fuerza un bello paisaje haciendo contraste. Siendo una de color azul marino y la otra totalmente plateada, su color era un cálido abrazo a los sentidos de aquél que apreciara su belleza. Después, quizás embelesada por aquella vista soltó un suspiro.

― Todos los hombres sois igual de despreciables. Perros sedientos de poder, capaz de arrebatar los mejores momentos de alguien por unos minutos de placer, aferrándoos a una falsa creencia de justicia.

Aun que dijo esto con un susurro casi inaudible, Yun fue capaz de oírlo con una claridad pasmosa. Como pequeño consuelo, sonrió y miró la misma ventana que ella estaba observando.

― Haaa... Puede ser que tengas razón. Supongo que es mucho pedir que confíes en alguien al cuál has despojado de su libertad a cambio de diez monedas. Déjame decir algo, "maestra", no eres diferente a todo aquello que odias.

Yukia sorprendida quizás por su respuesta inesperada cerró los ojos durante unos segundos.

― C... cállate...

― Todos hemos tenido una sensación de traición, de una forma más o menos gradual. No sé lo que habrá pasado y francamente, no creo que quieras contármelo pero...

El joven aprendiz se estiró mirando esta vez su propia ventana.

― ...aun así, siempre tendrás aliados en los que confiar.

― La confianza es para débiles. Aquellos que no sepan seguirme...

― ...¿serán torturados hasta morir?

Yukia se giró súbitamente como si hubiera podido leer su mente, aun que después de lo que éste vio en los calabozos no le costó conectar hilos.

― ¡Qué sabrá un ser cuya repugnante existencia se basa en la destrucción!

― Repugnante existencia... ¿Así es como me ve todo el mundo? No puedo culparles, pero yo no pedí esto.

― ¿Es difícil que te vean como un monstruo? Sin embargo, eso es lo que eres. Tu mera existencia es motivo para querer tu cabeza. Sólo eres un monstruo sin sentimientos, jamás serías capaz de hacer nada productivo para nadie. Te mueves por egoísmo, como todos los demás. Deberías estar agra...

Las palabras de Yukia se silenciaron instantáneamente cuando Yun entre dientes escupía con rabia unas sencillas palabras.

― Sigo siendo un adolescente. También soñé con tener un trabajo digno, con una familia ideal y una casa perfecta para mí. Pero supongo que eso no le importa a la gente que juzga sin conocer. Al fin y al cabo, no eres diferente a la gente de la que te quejas.

El silencio reinó en lo que quedaba de trayecto.

• • •

Aún con la noche acechándoles, fiel a su promesa la cría de araña se mantuvo vigilando los alrededores extendiendo una pequeña red de telarañas por el área. Si algo o alguien pisaba una de ellas, la pequeña cría lo sabría antes que nadie.

Cuando notó algo, se puso en alerta y empezó a chillar hacia una dirección. Los cinco supervivientes de la masacre que tuvo origen en los bosques unas horas antes cogieron sus armas y apuntaron en la dirección señalada por la pequeña cría.

De entre los matorrales y arbustos, dos figuras conocidas salieron acompañadas de dos guardias reales: Yukia y Yun, respectivamente.

Sera tragó saliva y corrió hacia Yukia mientras ésta con los ojos humedecidos amplió una sonrisa y extendió los brazos recibiéndola como una madre recibiría a su hija.

― ¡Estás aquí, estás aquí, estás aquí...!

― Así es, ya está todo bien Sera...

El abrazo se extendió durante unos minutos, en los cuales Sera se negaba a abandonar los brazos de su querida amiga. Cuando por fin se separaron, Sera se sorbió la nariz y tosió un poco mirando con los ojos enrojecidos a Yun.

― Gra... gracias...

― Ni lo menciones. Por el momento deberíamos salir de aquí, no es buena idea quedarse mucho más tiempo.

― Sera, hablaremos de todo cuando lleguemos a palacio, todos vosotros seréis bien recibidos. ¿Habéis comido algo? ¿Estáis heridos...?

La idea propuesta por el joven aprendiz de Rey Demonio pronto fue recibida como una orden y, mientras todos empezaron a caminar en la dirección por donde habían venido. Yun se detuvo y miró a la pequeña cría que caminaba lentamente en su dirección.

― Hiciste un buen trabajo, muchísimas gracias. No sé cómo agradecértelo...

― {Ser humano amable, agradecida.}

「La habilidad Raíces animales es ahora nivel 3」

― Hah... Así que realmente eres capaz de comprenderme, ¿eh?

― {Aracnera siempre entender. Seres humanos crueles vienen y matan por hilo y venenos. Tú amable. Jugar y no daño a especie Aracnera.}

― ¿Has sido tú la que ha mantenido a las otras arañas alejadas de mí tal vez?

― {Aracneras no agresivas, solo protegemos huevos y mantenemos espacios limpios para alimentar.}

― Estoy realmente agradecido por toda la ayuda, de verdad.

Diciendo esto, alargó la mano acariciando la cabeza de la pequeña cría que respondía a sus caricias moviéndose de un lado a otro.

― {¿Humano irse ya?}

― Lamentablemente sí, tengo asuntos que atender. Esa idiota que has visto hace poco es capaz de iniciar su propia guerra si no hay alguien ahí para detenerla.

― {¿Por qué no quedar? Aracneras amistosas, ser humano bienvenido.}

― Me encantaría, pero tengo cosas que hacer. De todas formas vendré a verte de vez en cuando, no estoy tan lejos de este bosque.

El pequeño animal soltó un pequeño chillido triste, nada podía hacerse. A Yun le encantaría llevársela, tanto que la sola idea estremecía su corazón. Aquella había sido su primera aliada desde que llegó allí.

― Antes de irme, ¿por qué no te pongo un nombre?

― {Aracneras no usar nombres, eso solo propio de humanos.}

― Lo sé, pero sería raro tener que llamarte por el nombre de tu especie. ¿Qué tal Haruka?

― {¿Qué significar?}

― Significa flor de primavera en el lugar del cuál procedo.

― {Bonito. Yo Haruka.}

Yun se levantó y con una pequeña sonrisa aún dibujada en su rostro, miró al lugar por donde el grupo había caminado.

― Yo soy Yun. ¡No te olvides de mí!

― {Volver a visitar a Haruka.}

Y con un pequeño gesto con la mano, Yun desapareció entre las sombras de los árboles y arbustos que bloqueaban la vista con la frondosidad de su follaje.

• • •

Cuando llegaron al palacio, Sera le contó a Yukia todo lo que había pasado con pelos y señales. Uno de los grandes herederos al trono apoyado de ciertos nobles atacaron el trono y condenaron a la familia real a ser vendidos como esclavos. Durante uno de los traslados, una de las ruedas falló volcando en el proceso. Con las jaulas del carro abiertas, escaparon y fueron perseguidos por todo el territorio.

Tras cruzar la frontera, sus problemas se intensificaron al encontrarse con un campamento de bandidos cerca de una de las montañas del río Magnus que separaba la cordillera de montañas donde los enanos tenían su principal mina para extraer minerales preciosos.

Perdieron a muchos aliados por el camino, sobrevivieron saqueando estos campamentos de bandidos, escondiéndose por el día y caminando de noche. Su objetivo era llegar a hablar con Yukia para pedirle su ayuda y esconderles hasta que todo pasara.

De los tres miembros de la familia real y los nueve caballeros que formaban la corte de protección solo habían quedado cuatro caballeros, el padre de Sera y ella misma.

La madre de Sera fue sentenciada a un confinamiento permanente dentro del mismo palacio real, así que no fue trasladada.

― Debéis haberlo pasado muy mal... Por el momento tomad un baño y comed algo, mis sirvientas os traerán algo de ropajes dignos y os hospedaréis en algunas habitaciones de invitados.

Yukia frunció el ceño y miró a Yun.

― Tú recibirás tu castigo más tarde por el alboroto que has montado en los portones de acceso de la zona Sur.

El joven aprendiz de Rey Demonio frunció el ceño y apretó los dientes. El representante del reino Enano miró con satisfacción las órdenes de Yukia por primera vez mientras que su padre suspiró asintiendo a su vez.

― ¿Po.. por qué vais a castigarle? Él..

Aun que Sera intentó intervenir, Yun alzó la mano indicándole a la joven démica que se detuviera.

― No os molestéis. Entendido pues, al fin y al cabo, no soy más que un monstruo.

Con un chasquido de dedos, conducieron a Yun de nuevo hacia su "alcoba" la cuál no era más que su ya conocida jaula dentro de los torreones a los cuales ya se había acostumbrado. El hedor predominante ya no hacía mella en sus fosas nasales, es más, le parecía ya un olor relajante.

Solo unos minutos después pudo ver cómo un pequeño grupo de caballeros se acercaban a su celda con lo que parecía ser una fusta unida a una cuerda elástica. Al final de ésta, podía verse una pequeña pelota de goma con clavos saliendo por todas las direcciones posibles.

― "Parece algún tipo de látigo de castigo. Parece que así va a ser."

Aquella noche, el sonido de cincuenta latigazos y gritos hicieron eco por toda la mazmorra.

• • •

Una vez con el estómago lleno y habiéndose limpiado la suciedad de varios días, Sera subió las escaleras que se juntaban a la pared en forma semicircular alrededor del salón del trono. La lámpara de araña decoraba con su presencia imponente los cuadros que se imponían junto a las estatuas de armaduras de forma apaisada en ambas paredes.

Yukia sonrió al verla bajar algo más tranquila.

― Mucho mejor, ¿no crees?

― Sí... Gracias, no sabía a quién más acudir...

La joven princesa le acarició la cabeza sacando la lengua.

― No seas tonta. No iba a dejaros tirados así como así. Me sorprende que hayáis sido capaces de pasar tantas penurias y haber llegado aquí.

Sera puso una expresión algo seria.

― En parte fue gracias a ese hombre.

― ¿Te refieres al idiota de antes? ¡¿Os hizo algo?!

― ¡N.. no! Los lobos nos tendieron una emboscada, si no hubiera sido por él estaríamos todos muertos.

― ... ¿qué?

Por un momento, parecía que la fuerza hubiera abandonado a la joven princesa que dejó de acariciar la cabeza de su amiga.

― Él cargó contra los lobos y ganó tiempo, por un momento pensé que iban a matarlo. Acabó bastante malherido y a pesar de todo, vino y nos propuso el hacerte llegar el mensaje. Realmente fue una luz salvadora.

― ...

Y como si un millón de agujas perforaran su garganta, las palabras no podían salir. Por un momento en su memoria recordó las palabras que tuvieron lugar hace unas escasas horas.

"...aun así, siempre tendrás aliados en los que confiar."



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Vol 1. • Act XX -20- •「Overgrowth Level」 Vol 1. • Act XX -20- •「Overgrowth Level」 Reviewed by Irizu-san on 0:34 Rating: 5

12 comentarios

  1. Maldición, ya me puse a llorar
    Gracias por el cap

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  2. mierda y encima despues de todo lo torturan
    Gracias por el capitulo

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  3. Muerete princesa, muere Yukia. Gracias por el capítulo

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  4. Buen capítulo, aunque creo que deberías mejorar los personajes. Hmm, solo es mi opinión pero creo que deberías darles más personalidad. Algunas veces los personajes me parecen un poco plano. Pero digo, solo es mi opinión.

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    Respuestas
    1. El problema no erradica en la personalidad, ya que no puedes confiar plenamente en que alguien te muestre cómo es una vez ha sufrido un golpe de estado en su propio trono y mucho menos cuando te compran, no puedes ver la personalidad de un personaje hasta que se normalice la situación aun que tomaré el consejo :P

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    2. Por cierto, no me lei el segundo comentario hasta que le dí al botón de respuestas xD Y ese cambio de nick tan aleatorio? No puedo evitar recordar una novela llamada Awakening cuando leía tu nick anterior, i miss it!

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    3. Estaba en el ordenador y se me cambio de nick, normalmente te hablo por el móvil

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  5. Gracias por este capitulo, sigue adelante

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¡Yahooo~☆! Agradezco mucho tu comentario~♡♡ Todos son leídos y contestados en menos de 1 día, Te-hee~☆ ♡♡

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